martes, 12 de diciembre de 2006

Pinochet negocia asilo político en el Cielo al ser rechazado en el Infierno

San Pedro quedó a cargo de la negociación para asilar a Pinochet en dominios de Dios. Al morir, fue rotundamente rechazado por el diablo al empecinarse con eso de que salvó a su patria del comunismo. Precisamente, el haber "combatido la creciente corriente comunista atea de principios de los 70", es el argumento más fuerte con el que el dueño de las llaves del cielo se dispone a convencer a su jefe de recibir al asesino chileno.

En otro orden, atendiendo a un pedido expreso de los gusanos, el cadáver del genocida chileno será cremado. En un desesperado pedido a la comunidad internacional, millones de gusanos se manifestaron a favor de la cremación del cuerpo del tirano para evitar la muerte por contaminación de miles de miembros de la especie.

Por su parte, los políticos de la Concertación que acordó la continuidad en el poder a cambio de la impunidad de Pinochet y sus secuaces piden en sus rezos que desaparezcan los libros de historia reciente de Chile, o por lo menos que desaparezca todo lo que tenga que ver con Pinochet y con ellos. En vida, fueron incapaces de condenarlo, muerto se negaron a rendirle honores reservados para ex jefes de Estado, aunque el Ejército nacional lo despidió con todos los honores y los fanáticos lo lloraron en todo Chile.

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