La Policía pagó $3,6 millones desde 2003 a un centenar de "dateros", una categoría marginal de pesquisas clandestinos que trabajan para la Policía buchoneando a los delincuentes, según la función que el Gobierno reconoce que prestan. Nadie los conoce fuera de la policía, ni sabe cuánto cobra cada uno, ni lo que dijo para ganarse la plata. Tampoco se sabe si son informanetes exclusivos de la policía o si la fuerza es sólo un cliente que paga por un tipo de datos. Los robos más resonantes y bien ejecutados cuentan con los servicios de dateros, igual que la policía.
Para este año, el ministro de Seguridad Miguel Bondino pidió $1.5 millones para pagarle a los buchones. No dijo si incorporará personal o si les aumentará la cuota a los cien que ya tiene. Concretamente, nadie sabe si la plata va completamente a los buchones. Son gastos reservados, por lo tanto no se pueden controlar. Igual que los fondos de la SIDE con los que De La Rúa pagó las coimas para aprobar una ley laboral que atacaba los intereses de los trabajadores en beneficio de los empresarios.
En 5 años se triplicó el gasto para pagar a “dateros” policiales
Según un estudio realizado por el presidente de la Comisión Bicameral de Seguridad, el año que viene el Gobierno terminará destinando de su presupuesto 3 veces más en los polémicos recursos conocidos como “gastos reservados” de lo que había previsto en 2002, de acuerdo con el Plan Quinquenal de seguridad. Ver nota completa en Los Andes
No hay comentarios. :
Publicar un comentario