Raquel Blas, dirigente de ATE, tenía razón cuando calificó tan duramente y por la televisión a los diputados. En Mendoza vestirse con indumetnaria del sexo opuesto (travestirse) está penado con 15 días de cárcel. Los diputados trataron la derogación de tal ridiculés pero fueron más los que votaron para que continuara.
Así los travestis (no necesariamente gay, también un disfrazado para ir a una fiesta) pueden seguir siendo detenidos cuando a la cana de Mendoza -tiene prontuario histórico y contemporáneo- se le ocurra y conducidos a un calabozo por el delito de vestirse diferente. Absurdo.
Crónica de la sesión en Diario Uno
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