lunes, 7 de agosto de 2006

La guerra del merchandising del santo

La popularidad del Santo del Pan y el Trabajo y la pasión que despierta en sus devotos abren la posibilidad al comercio de artículos industrializados y artesanales referenciados con la celebración. La Iglesia de San Cayetano (en el distrito Orfila, de Junín, Mendoza) explotó al máximo la santería que tiene en el ingreso al templo, mientas decenas de vendedores ambulantes compitieron con el “merchandising” oficial ofreciendo artículos similares a precios más baratos.

Por ejemplo, la misma imagen que en la santería de la Iglesia se vendía a $10 en las calles aledañas se podía comprar a $5 o algo menos tras un mínimo regateo de parte del cliente. Quedó claro que los ambulantes se proveen con mercadería que si no es fabricada en el mismo lugar que la oficial se hace a imagen y semejanza de esta.

En la calle, además, se escuchaba cada 10 o 20 metros una oferta de algún símbolo religioso. “Un pesito la bolsita de la abundancia”, promocionaba una señora de pelo rojo sosteniendo una bolsa transparente con un trozo de pan y una estampa de San Cayetano en el interior.

Al lado, Miguel ofrecía cuadros del santo a $1 y estatuillas desde $3. Y unos metros más adelante, Mónica esforzaba la voz para hacer saber que los rosarios de madera que exhibía en el medio de la calle costaban $2.

Juan Carlos, por su parte, era uno de los tantos vendedores que llegó con espigas y estampitas “benditas”, afirmó. Por $1, entregaba seis espigas y tres estampas. Y Yolanda, también por una moneda de contorno plateado y centro dorado, ofrecía paquetes de cuatro velas. Una contradicción con el mensaje de los sacerdotes, quienes pidieron que en lugar de velas se donaran alimentos para Caritas.

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