
El gobernador de Neuquén Jorge Sobisch reconoció que ordenó a la Policía desolajar una protesta docente que cortaba una ruta. Para toda la derecha nacional cortar calles es un delito que hay que reprimir. El neuquino demostró cómo se hace. En cumplimiento de la misiva del gobernador, la fuerza policial le voló la cabeza a uno de los docentes que pedían mejoras salariales. Un uniformado le gatilló a dos metros de distancia con una bomba de gas lacrimógeno.
Carlos Fuentealba tenía 40 años. Los médicos le habían diagnosticado muerte cerebral. Ayer, durante una protesta en la ruta 22, fue alcanzado en la cabeza por una granada de gas lanzada por la Policía. Esta noche se realizó una masiva manifestación para pedir justicia. Antes, y en medio de nuevos incidentes con los maestros, el gobernador Sobisch admitió haber dado la orden para desalojar la ruta. Los trabajadores ratificaron el paro para el lunes.
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Macri ahora se hace el boludo
Mauricio Macri, aliado político de Sobisch y afecto a criticar al Gobierno de Kirchner por no "desalojar" los cortes de ruta, salió a distanciarse del neuquino caida en desgracia por llevar adelante la política que casi toda la derecha nacional promociona frente a las protestas.
"Sobisch tendrá que explicar qué es lo que pasó, y por qué, en semejante hecho detestable", indicó Macri tras presentar un plan turístico para la Ciudad de Buenos Aires, en un acto en el barrio de La Boca. Ver en Perfil
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