sábado, 29 de marzo de 2008

Choques y ninguneo del Gobierno de Celso Jaque en la relación con la prensa

El estilo personal del gobernador para tratar con los medios se caracteriza por la evasión, es menos confrontativo que el interpretado por los Kirchner pero desde el centro del gabinete ya se dispararon críticas envenenadas e inspecciones seguidas de severas multas con destino a empresas periodísticas y a periodistas o a jefes de periodistas.

Mientras Jaque ningunea a los periodistas, el ministro de Seguridad Juan Carlos Aguinaga radicaliza su crítica postura frente a las publicaciones que no le gustan y el subsecretario de Trabajo Mario Adaro husmea en las relaciones laborales de los periodistas con las empresas para las que trabajan, a las que cachetea con multas que superan los $100.000 cuando detecta gambetas a la ley y los convenios y estatutos sectoriales.

El gobernador se va de la provincia una semana y media y cuando vuelve se recluye en su despacho a atender reuniones evitando cualquier contacto con los grabadores que lo esperan a metros de su lugar de trabajo. Sólo responde unas pocas preguntas cuando se baja del avión a las cámaras de la tele y a los cronistas de radio, sin profundizar sobre nada. Para los diarios "no tiene tiempo", esgrime su vocero.

Aguinaga es el más encarnizado y sus reacciones contra publicaciones que no le gustan suelen ser ríspidas, al estilo de Néstor y Cristina cuando responden a alguna nota de La Nación o Perfil. En menos de cuatro meses en la catera, el demócrata tuvo varios choques con la prensa.

Atacó sin miramientos a Página 12 y al periodista Horacio Verbitsky fastidiado por el seguimiento crítico del caso Carlos Rico, el subsecretario de Seguridad cuestionado por el rol que cumplió en la Policía mientras detenían, cuando no secuestraban, torturaban y desaparecían personas en la década del 70'. En Mendoza hubo 200 desaparecidos, según la placa que los recuerda en la explanada de la Casa de Gobierno.

Se quejó más de una vez de que los peridistas le deforman sus declaraciones. Entre ellas recomendó a las familias de barrios conflictivos defenderse con armas si alguien las quiere desalojar a la fuerza de sus casas, como ocurrió en el barrio Santa Teresita de Las Heras, y se despegó de la principal promesa electoral de Jaque: reducir el 30% los índices delictivos en los primeros seis meses de gobierno. Ayer fue más duro aún al referirse al diario Los Andes. Acusó por radio Nihuil al centenario matutino de promover una campaña en su contra y recordó que Arturo Guardiola, director periodístico del medio, "fue funcionario del Proceso". Y para no dejar dudas enfatizó: "Los dos somos demócratas pero yo no participé en el Proceso y él sí".

Sin el escándalo mediático que causan las envestidas verbales de Aguinaga, desde la subsecretaría de Trabajo Adaro ya multó a varias empresas periodísticas y cuestionó el modelo de relación laboral basado en la contratación de mano de obra periodística a cooperativas de trabajo.

Jaque ninguena, Aguinaga enviste y Adaro provoca con la aplicación rigurosa de las normas.

No hay comentarios. :

Publicar un comentario