martes, 1 de julio de 2008

Contra las cuerdas pero respirando quedó Raquel Blas después de levantar el paro

La historia de asambleas y paros en los hospitales y centros de salud que marcó a la Mendoza del nuevo milenio encontró el primer punto de inflexión. El principal bastión de la Asociación de Trabajadores del Estado en el Ministerio de Salud no puede hacer más paros por orden judicial. Sin el Hospital Humberto Notti, Raquel Blas pierde poder de fuego y queda debilitada dentro de ATE pero si continuaba el paro no iba a tardar en asfixiarse.

La resolución de la jueza de familia María Delicia Ruggeri que obligó a prestar el 100% de atención a los menores es un punto de inflexión para la conducción de ATE. La medida salvó a Blas y al secretario gremial, Roberto Macho, del incendio, no podían sostener el paro mientras el Gobierno descontaba los días a los huelguistas. Y también le puso un obstáculo a una forma de hacer política.

La resolución judicial no le deja ningún margen a los médicos y enfermeros de niños y adolescentes de los centros públicos para hacer paro. Ni siquiera pueden hacer asambleas que comprometan la atención de los pacientes demandantes.

Blas apareció a la luz pública siendo la secretaria adjunta de ATE que encabezó una huelga larguísima en los hospitales contra Julio Cobos. La base de su poder está en Salud y el método es el conflicto casi permanente, aprovechando los salarios miserables y los errores de los ministros, subsecretarios y gobernadores.

Raquel Blas, según el suplemento Las 12, de Página 12, en agosto de 2005.

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