viernes, 13 de marzo de 2009

Farmacity la vio, desembarca en Mendoza con una explosión de clientes en la puerta


A comprar las pastillas y polvitos chinos. A moverse muñecos, hay elecciones el 28 de junio. Farmacity ya sabía, por eso vino a instalarse.

Macri se llevó la pelota a otra cancha y, mientras todos se recomponían del sacudón, Kirchner se tiró con los pies para adelante. Jaque no saca los suyos del plato, mira su futuro por televisión. Se mueve, todo y todos.

Mauricio Macri hizo lo que más le convenía: adelantó las elecciones en la Capital para el 28 de junio con la intención de darle un golpe al kirchnerismo antes de octubre y a toda la oposición que quedaría bajo el liderazgo del jefe de Gobierno porteño o peleando el descenso, en plena campaña.

El kirchnerismo salió rápido de reflejos a contrarrestar la operación Capital. Va a forzar un adelantamiento de las elecciones nacionales para el mismo día que Macri puso las de su distrito.

Cuatro meses de campaña
En política las reglas las pone el interés privado de los gerentes de la coyuntura de turno. Es decir, no existen las reglas. El plan K de hoy es rosquear en el Congreso un cambio al Código Electoral.

Los aliados de Macri, quienes mascaron bronca cuando el jefe de gobierno reveló su movida, no ven mal la contra kirchnerista porque si bien les acorta cuatro meses la campaña les concede lo que querían con anterioridad: que la Capital fuera a las urnas el mismo día que la provincia de Buenos Aires para que la campaña de Macri le sumara a Francisco De Narváez y Felipe Solá.

Menos tiempo para la fuga
El kirchnerismo estaba frente a una fuga progresiva de dirigentes. Ahora le acortará los tiempos a los díscolos. Si sale el adelantamiento, faltan tres meses y medio para las elecciones. "Estalló la campaña", titularía Héctor Ricardo García.

Jaque lo mirá por televisión
En Mendoza, el gobernador Celso Jaque no va a sacar los pies del plato de los pingüinos. Las elecciones locales van a ser el mismo día que las nacionales y el mandatario provincial está jugado con lo que la Nación le pueda aportar. No decide, mirá por televisión (cuando no se entera frente a las cámaras, mirando atentamente a Cristina Fernández) lo que se resuelve en la Casa Rosada y acata.

El clima interno del PJ mendocino no es el mejor. Manda Juan Carlos Mazzón, asesor presidencial y operador valorado por Néstor Kirchner. Es el principal sostén para Celso Jaque, a quien de no ser por el Chueco se le haría imposible subordinar a más de un intendente y legislador.

Colas de San Juan y San Luis metidas en Mendoza
El peronismo de Mendoza está de rodillas en el Gobierno. El sanjuanino José Luis Gioja obtiene reverencias cada vez que pisa la provincia. Influye directamente sobre el gobernador Jaque y en la Casa Rosada es el referente de la política de toda la región.

Y si algo le faltaba a los compañeros que gobiernan acá, un puntano metió la cola. Alberto Rodríguez Saá hizo un ingreso triunfal en la política doméstica mendocina de la mano de los intendentes que no encuentran un mendocino para referenciarse.

El ganso Jorge Difonso le abrió la puerta contratando a la empresa de asfalto estatal de San Luis para hacer una ruta en San Carlos. Y después invitó a Rodríguez Saá a inaugurarla y el puntano la rompió.

Hasta el radical Víctor Fayad va a hacer calles en la Capital de la provincia con la empresa del puntano. Adolfo Bermejo, quien truena para ser candidato a senador, también haría obras con la asfaltadora del Alberto.

El desembarco del puntano en Mendoza fue calculado para impactar en unas elecciones que tendrían lugar el último domingo de octubre, pero ahora las elecciones parace que serán el 28 de junio. En tres días el escenario del PJ en Mendoza voló por el aire más de una vez.