jueves, 5 de marzo de 2009

Se hundió el Corcho en la DGE


"Usted tiene ganas que yo me vaya y yo tengo ganas de irme". Con duros términos hacia la Tía Tita Iris Lima, directora general de Ecuelas, se fue el jefe de Recursos Humanos de la repartición. Sebastián Brizuela llegó al cargo por su militancia en el PJ y se fue acusando a Lima de mentirosa y maltratadora de los empleados de la DGE.

"No se puede administrar con mal carácter y desconfianza. Eso, destruye cualquier relación humana", es la última conclusión que sacó Brizuela de Lima antes de dejar de responderle como funcionario.

En unas líneas increíbles, el ex intendente de Lavalle develó una descompostura insoportable de la gestión de Iris Lima. No denunció robos, pero dejó en claro que la Dirección de Escuelas está en manos ineptas. Lo dijo un funcionario que hasta hace dos o tres semanas defendía a muerte públicamente a la Tía Tita frente a innumerables cuestionamientos.

El caso estalló con la Fiesta de la Vendimia más politizada de los últimos años ya iniciada. Brizuela entró por la ventana a la DGE y salió por la chimenea, dejando una estela de fuego con la intención de chamuscar el futuro de sus excompañeros de gestión. Si Jaque no echa a Lima, difícilmente Brizuela tenga reinserción en el gobierno. Era uno de los candidatos que más fuerte sonaba para desembarcar en la Subsecretaría de Trabajo, pero con su virulenta renuncia afecta no sólo la imagen pública de la directora de Escuelas, sino que golpea directamente a la imagen de la gestión del gobernador.

La renuncia de Brizuela llegó a las casillas de correo electrónico de los medios y de algunos periodistas desde una cuenta de Yahoo con el nick sebastianbrizuela, hoy en la tarde. Bastante tiempo después, los medios on line informaron la denuncia y publicaron la carta.

¿Por qué se tomaron un tiempo? Simple, era difícil de creer que un funcionario cuestionara tan duramente a la ministra para la que trabajó. La carta no parecía ser de Brizuela, pero lo era. El hasta esta mañana jefe de Personal de la repartición dice que Lima no le perdonó que gestionara adicionales para el personal de liquidaciones y que acomodora a dos empleadas. Por eso no lo quería más en la cartera, señala el escrito del Corcho. Mientras que explica que él renunció por no compartir la línea de gestión de la maestra jubilada que eligió Celso Jaque para marcar las pautas de la Educación provincial.

Las razones de Brizuela
En la renuncia escrita el exintendente de Lavalle dio 7 razones para dejar el cargo en la DGE:
1. Se percibe un estado de desconfianza permanente de nuestros trabajos y decisiones.
2. Se realiza un trato frecuentemente descortés y enojadizo.
3. Se perdió un cupo de 120 personas para viajar a las Colonias de vacaciones Río Tercero y Chapadmalal). Por primera vez un grupo de celadores con sus respectivos esposos y esposas harían un viaje de estas características.
4. No se le dio importancia ni valor a un proyecto de descuentos especiales para docentes que habíamos conseguido en casas de comercio (indumentaria, regaría, útiles, repuestos para el automotor), de tarjetas de créditos Nevada y Nativa y otros que se podrían haber instrumentado en caso de dar curso a la iniciativa.
5. No se dio curso a un programa de incentivos para el personal que trabaja en casa de gobierno.
6. No se instrumentó el programa PIL del Ministerio de Trabajo de la Nación, que representa un ingreso importante y cobertura social para más de 150 Jefes de Hogar que por años han trabajado a las escuelas por $150.
7. Se faltó a la palabra con el personal de procesamiento de planillas (liquidaciones) no abonándole los adicionales que Usted había avalado y después no concedieron.

Lee la carta completa en Diario Uno