martes, 12 de mayo de 2009

El horror en primera persona

“Me violó cuando tenía 8 años y se cansó de manosearme durante mucho tiempo”. Así de contundente, otra de las hijas del llamado Monstruo de Mendoza abrió ayer un nuevo capítulo en esta novela negra que parece estar lejos del final.

Es medio hermana de la mujer de 35 años que tiene siete hijos fruto de los abusos de su padre, el violador serial de la Cuarta Sección. Aportó un crudo testimonio que es reflejado hoy en Diario Uno, junto al cuadro de situación de la primera familia del abusador serial.

El abusador serial tomó la palabra

El mismo diario reprodujo el corto interrogatorio periodístico que respondió el violador cuando salió del Palacio de Tribunales, tras abstenerse de declarar ante el fiscal Marcelo Gutiérrez del Barrio.

–¿Qué tiene para decir?
–Que no quiero que me pase nada a mí…

–¿Se arrepiente?
–Sí, sí, sí… Me arrepiento, claro que sí.

–¿Tiene algo más para decir?
–¿Qué voy a decir?

–¿El fiscal le prohibió hablar?
–El fiscal no me ha dicho nada.

–¿Qué piensa de todo esto?
–Qué voy a pensar... que no quiero vivir más.

–¿Qué le dice a su familia?
–A mi familia le digo que me perdone.

–¿En qué se equivocó?
–En todo.

–¿Esto pasa desde hace 20 años como dicen?
–Sí. La crónica completa en Diario Uno

La madre de los hijos-nietos tiene mentalidad de 12 años

Patricia Landi, coordinadora del Cuerpo Auxiliar Interdisciplinario, que depende de la Suprema Corte, reveló que desde 2002 advirtieron que existía una situación irregular dentro de la familia. Desde entonces, se realizaron cinco pericias que arrojaron la posibilidad de maltrato psicológico y abuso en ese hogar.

Asimismo, la funcionaria aseguró que la mujer de 35 años tiene una mentalidad de una niña de 12, tal como lo había dicho uno de sus hermanos, quien develó el secreto que se venía escondiendo desde hacía más de dos décadas.

“Tiene un retraso y está evaluado también en los estudios. Lo que pasa es que podría ser suplido, en una familia normal, por la capacidad de la madre. Ahora el tema es que aquí la mamá parecería estar sufriendo el mismo síndrome de la hija y por lo tanto negando la situación”, dijo Landi. La crónica completa en Diario Uno