lunes, 21 de septiembre de 2009

Jaque usa la técnica del hornero, del ex gobernador Bordón, para construir casas

Celso y Cristina, el día que se originó otra promesa incumplida

Celso Jaque es mucho más lúcido y eficiente para prometer que para gobernar. De lo contrario en Mendoza estaría muy avanzada la construcción de 2.000 casas financiadas por el Anses, aunque la realidad es que aún no llegó un peso y por lo tanto no se colocó un solo ladrillo ni se empleó a ningún albañil.

Al estilo del ex gobernador José Octavio Bordón, Jaque apeló a la técnica de construcción de casas de los horneros: usando solamente el pico.

El costo que pagó por no cumplir la baja del 30% de los delitos que ofertó en el discurso de la campaña de 2007 no evitó que de cara a las elecciones de mitad de mandato el malargüino volviera a prometer lo que no haría. Cinco meses antes de los comicios, el mandatario pretendió instalar que su gestión se beneficiaría más que ninguna otra gracias a que el kirchnerismo quemaría sus naves en Mendoza para ganarle a Julio Cobos, pero la realidad desmintió ese supuesto, además de confirmar que nuevamente Jaque no cumplió una promesa electoral.

Para colmo, para poder anunciar el plan de viviendas que aún no se implementa, Jaque firmó la defunción de un compromiso rubricado en 2005, por el que la Nación aportaría fondos no retornables para la construcción de 11.000 casas, de las cuales sólo se hicieron 3.300. Ergo: Mendoza perdió unas 7.700 casas.

El origen del incumplimiento

El 28 de enero, el gobernador fue el coprotagonista junto a Cristina Fernández en uno de los actos más fuertes de la presidenta para conseguir votos, pensando en las elecciones que estaban previstas para octubre, aunque luego se adelantaron. En Olivos, la presidenta anunció que destinaría $2.900 millones de la Anses para hacer viviendas en todo el país.

La participación protagónica del mendocino en el acto de Olivos fue promocionada desde varios días antes por la prensa oficial de la gobernación. Incluso, el ministro de Infraestructura, Francisco Pérez, adelantó la cantidad de casas que se prometerían para los mendocinos en el acto.

Jaque fue el único gobernador con acceso al micrófono oficial del acto, desde donde anunció que nuestra provincia dispondría fondos de la Anses para hacer 5.500 casas hasta 2011. Las primeras 2.000 comenzarían a levantarse de inmediato y se terminarían en 10 meses, muy cerca de la fecha en la que se iban a realizar los comicios que finalmente se adelantaron para el 28 de junio.

“Una vivienda genera, entre directos e indirectos, 6,7 puestos de trabajo. Quiere decir que en el caso de mi provincia, hablar de 5.500 viviendas implica hablar de más de 33.000 puestos de empleo”, promocionó el gobernador. “Esto en mi provincia implica poner en movimiento más de $336.000.000 que en menos de un año y diez meses van a estar generando movilidad en la actividad económica".

Ese anuncio del gobernador y lo que pasó en la realidad no tienen nada que ver. Hasta ahora no llegó plata, no se hicieron casas ni se generaron puestos de trabajo. No obstante, el gobernador sigue repitiendo la promesa de hacer casas con plata del Anses e incluso en el discurso engordó la cifra que se lanzó en enero de 5.500 a 7.700 viviendas.

Esto a pesar de que el propio gobernador firmó una carta de entendimiento para constituir un fideicomiso que administre las hipotecas en la que quedó expresamente establecido que Mendoza dispondrá $162 millones como máximo en el primer año. Esa suma utilizada con eficiencia extrema alcanza para unas 1.350 casas.

Jaque volvió a echarle la culpa a Cobos
La concreción de este plan, mucho menos ambicioso que la promesa del gobierno, está sujeta a la aprobación de la Legislatura. El proyecto de ley obtuvo media sanción de Diputados y quedó frenado en el Senado. Contempla la colocación de un bono –Valor Representativo de Deuda (VRD)– que emitirá el Banco Nación. Si no hay interesados privados en adquirir ese papel, ANSES lo haría con fondos provenientes de la estatización de las AFJP.

El gobierno acusa al coborradicalismo de frenar la aprobación, aunque a los radicales solos no les alcanzan los votos para conseguir eso. El gobernador culpó a los seguidores del vicepresidente de frenar la reactivación y provocar un aumento de la desocupación.

Si bien es cierto que los bloques legislativos del coborradicalismo rechazan la iniciativa, la principal demora del plan de viviendas se originó en el Ejecutivo, que tardó más de cinco meses en mandar el proyecto a la Legislatura desde que se anunció el destino de fondos del Anses a la construcción de casas.