jueves, 28 de enero de 2010

Agustina, la novia de Boudou, golpeó el flanco que más le duele al influyente juez Oyarbide


La carga de ser la novia del ministro de Economía no desalojó la impronta irreverente de la personalidad de Agustina Kämpfer. La atractiva pelirroja de 28 años que trabaja de cronista de C5N ironizó sobre la condición sexual del juez federal Norberto Oyarbide, ocupado en los últimos tiempos de varias causas ligadas al poder.



La última conquista del ministro Amado Boudou no reparó en la posición institucional de su pareja al comentar una foto publicada por uno de sus contactos de Facebook. "Ahí hay algo a mi no me engañan", escribió la periodista abajo de una foto que muestra al juez con un hombre identificado como Julián Amado.



El comentario pasaría desapercibido si no fuera porque alude al juez Oyarbide, a quien una operación mediática difundida por Mariano Grondona le impidió resguardar la privacidad de su elección. Los gustos del magistrado no afectaron sus decisiones jurídicas, según concluyó una investigación motivada por la difusión televisiva de imágenes capturadas por una cámara oculta.



La absolución legal sirvió para que Oyarbide no perdiera el cargo, pero la revelación de su condición sexual y las chicanas que sobre la misma se montarían no tenían reparación. Desde entonces, la alusión a la condición sexual del magistrado, por más irónica que sea, no es inocente ni pasa sin provocar consecuencias. Menos aún si la promueve alguien ligado al poder.



Kämpfer lo hizo. La cuenta a su nombre de Facebook saltó a la fama al mismo tiempo que su romance con el ministro de Economía y fue reconocida como propia por la periodista.



Para algunos las manifestaciones plasmadas en este servicio on line son consideradas de índole privada y destinadas sólo a un grupo reducido de contactos. Pero en el caso de la glamorosa cronista de C5N ese concepto no tiene lugar, ya que desde que saltó a la fama por su romance con Boudou sumó 1.789 "amigos" virtuales. La renuncia a la privacidad de sus participaciones en la red social no requiere más evidencias.