sábado, 6 de marzo de 2010

No hay caso, Jaque volvió a ser silbado

El gobernador Celso Jaque volvió a fracasar con la estrategia para evitar el abucheo del público de la Vendimia. Los aplaudidores que fueron acomodados en el sector Malbec del FranK Romero Day y los agitadores profesionales que llegaron desde Buenos Aires, junto a los funcionarios ubicados en el palco, no alcanzaron para disimular la rechifla que bajó desde las gradas cuando entró el malargüino a la fiesta. En un instante, el público vendimial destruyó una estrategia que al Gobierno le llevó más de dos meses organizar y le insumió una gran cantidad de recursos.



No hay dos sin tres. En las primeras dos Vendimias de Jaque como gobernador, los aplaudidores de Ariel Guirín fueron ineficientes, tanto como la sofisticada estrategia que se montó este año. La cantidad de custodios y de golpes que estos repartieron a los periodistas en la entrada del gobernador al teatro griego también fueron inútiles para tapar la bronca que mucha gente le tiene al Gobierno en general y a Jaque en particular.



El año que viene el peronista presenciará la última Vendimia como gobernador. ¿Apelará otra vez a escamotear entradas, llevar aplaudidores y entrar al Frank Romero Day con un regimiento de custodios mandados a aislar a los periodistas del gobernador a los empujones y hasta a las trompadas si es necesario? Si lo hace, lo más probable es que la operación sea inútil frente a los silbidos cargados de bronca del público ajeno a la maniobra. También puede pensar y luego ejecutar con tino una política que le saque a la tribuna vendimial las ganas de abuchear.