viernes, 7 de octubre de 2011

Paco Pérez descansa en el arrastre de Cristina y el empuje de los intendentes peronistas

La suerte electoral de Paco Pérez depende más del arrastre de Cristina Fernández y del caudal de votos propios de los intendentes oficialistas de los departamentos más poblados que de la campaña del candidato a gobernador del justicialismo. A dos semanas de las elecciones generales, hasta el entorno del ex ministro de Celso Jaque admite que sin tracción nacional el candidato del PJ perdería claramente con Roberto Iglesias, pero el efecto arrastre, que es favorecido por la utilización de listas sábanas, engordará el caudal de Pérez mientras lima el del radical.

El 23 de octubre se vota, además de gobernador y legisladores provinciales, presidente y diputados nacionales, e intendentes y concejales. Los sondeos de los dos rivales más fuertes pronostican que la cosecha de sufragios de Paco será sensiblemente más flaca que la de Cristina (estiman de uno y otro lado que conseguirá al menos el 50% de los votos) como consecuencia de un excepcional porcentaje de corte de boleta.

Los radicales especulan que para ganar la gobernación, además de los votos que aporte la lista completa encabezada por Ricardo Alfonsín, cerca de un 35% de mendocinos debería votar a Iglesias junto a un candidato presidencial de otro partido. Para evitar ese fenómeno son mucho más importantes los caciques peronistas, sobre todo los de los departamentos con más votantes, que el bionomio Pérez-Ciurca.

Si los intendentes Alejandro Abraham, de Guaymallén, Emir Félix, de San Rafael, Rubén Miranda, de Las Heras, y Alejandro Bermejo, de Maipú, no tienen problemas para retener la hegemonía en sus comunas y Cristina Fernández saca cerca del 50%, Paco y Ciurca pueden quedarse en sus casas y ganan igual.

Cortar la boleta una vez para poner un presidente de distinto signo al de los candidatos locales se supone va a ser una opción excepcionalmente adoptada por el electorado. Más difícil es que el gran público corte dos veces la sábana para combinar a Iglesias con Cristina y los intendentes peronistas.