lunes, 26 de diciembre de 2011

Con 20 años, Julieta Martínez conducirá el Independencia contra los mitos mal curados


OPINIóN

Veinte (o mil) años de mitos mal curados. Que hay que ser viejo, malo y fiero para gestionar es un mito instalado en parte de la provincia, que no tardó en saltar a la yugular de Julieta Martínez, la mujer designada para dirigir el teatro Independencia.

Julieta tiene 20 años, es rubia, dice con propiedad y está más buena que dormir. ¡Imperdonable!

Veinte años (o mil) pueden tardarse los críticos de los años en resetear los prejuicios de sus inconscientes. Les gustan las Tías Titas y las Abriles de Vollmeres y los Orquines y los Llorentes; no les gustan ni Maradona ni Ivan Heyn, odian a Messi "el español", sin valorar que es catalán y no español por adopción.

Si la única objeción para que Julieta Martínez dirija el Independencia es su edad, el pliego de la dama habrá aprobado sin sobresaltos los obstáculos de la evaluación previa a la gestión. Los viejos que pasaron en los últimos -por lo menos- 20 años no justificaron una defensa generacional de su clase.¡Vamos los pibes!

A la flamante directora la puso en ese cargo Fabricio Centorbi, quien dirigió el Independencia en la gestión Jaque y pasó a ser el gurú de la Cultura del gobernador Francisco Pérez y el responsable de la designación de Marizul Ibáñez como ministra del área. Centorbi será determinante en la política cultural del Gobierno, aunque se moverá sin la atención y la responsabilidad institucional y legal reservada para la conducción del Ministerio.

Martínez seguirá haciendo lo que hace en el teatro en los últimos meses: administrarlo. La diferencia es que ahora tendrá la responsabilidad institucional y el sueldo del director.

La programación del Independencia y la interna de los artistas que dependen del teatro y de los que acceden a su escenario desde afuera seguirán bajo control de Centorbi. Si hay un negocio de la cultura y el Estado lo regula, Julieta Martínez no cumplirá el rol de Guillermo Moreno, para eso está Centorbi.