Emilio "Madonna" Quiroz , el único detenido que quedaba por los incidentes ocurridos en la quinta de San Vicente durante el traslado de los restos de Juan Domingo Perón, el 17 de octubre del año pasado, fue liberado ayer por la justicia penal de La Plata . En su primer contacto con la prensa, aseguró que se arrepiente de haber tirado pero ratificó que trató de "evitar algo peor".
El chofer de Pablo Moyano, líder del gremio de los camioneros, estuvo casi tres meses preso acusado de homicidio en grado de tentativa. Pero con el avance de la investigación la Justicia cosideró que las pruebas contra el gremialista mendocino no conducen a esa calificación, sino a la de abuso de armas. Es decir, al disparar no tuvo intenciones de matar.
Quiroz fue imputado, detenido y procesado después de que todo el país lo viera disparar de frente al portón de entrada de la denominada quinta de San Vicente antes de que llegaran los restos del ex presidente. Una cámara de Canal 13 lo tomó cuando llegó corriendo al lugar, extrajo un arma, la tomó con firmeza con las dos manos, apuntó recto con los brazos extendidos hacia adelante y gatilló varias veces. Sin video no hubiese existido la imputación.
Para los sindicalistas, los segundos de video pasados hasta el hartazgo por los canales sacaban de contexto el accionar de Quiroz, quien con sus disparos lo único que hacía era "evitar algo peor". En el momento de los disparos de "Madonna", la quinta y sus alrededores eran un caos total. Un grupo sindical había tomado el interior y otro pugnaba por entrar en medio de numerosas tropeaderas y una guerra de piedras cruzadas.
Con el cambio de caratula y la liberación de Quiroz la Justicia bonaerense cayó en la realidad: la interna sindical en este país se define violentamente, sin apego a las leyes que rigen la vida diaria del vecino de a pie. Algo parecido sucede con las barras bravas del fútbol, cuyos integrantes aparentemente incurren en un sin número de violaciones al Código Penal pero a la hora de demostrarlo es imposible porque los códigos de ese ámbito son diferentes, no se encuadran en la legislación ni en los parametros de la televisión. El proceso contra el jefe de la hinchada de Godoy Cruz de Mendoza es un ejemplo.
Tampoco se ciñe al Código Penal el accionar de los dirigentes de los partidos políticos, de la fundaciones de los millonarios y mucho menos el de los legisladores y gobernantes. Cuando los políticos dicen que están negociando o consensuando generalmente están violando el Código Penal, una pieza legal pensada para encarcelar a marginales más que para marcar los límites de convivencia social.
“Mis amigos no me dejaron solo”, reconoció Quiroz
“Mis amigos no me dejaron solo”. El mensaje de Emilio “Madonna” Quiroz, al ser liberado ayer luego de más de 70 días de prisión preventiva, resultó algo más que un agradecimiento. El gremio de Camioneros que lidera Hugo Moyano contrató a su abogado, el ex juez Daniel Llermanos, y puso todos sus recursos a su disposición para evitar la cárcel por salir “en defensa” de uno de los principales responsables de la llamada “Batalla de San Vicente”. Ver nota completa en Los Andes
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