viernes, 15 de mayo de 2009

Un Monstruo amenaza a la Justicia

El abusador serial de la Cuarta Sección provocó un estallido en la Justicia de Familia mendocina. Casi 30 años violando a sus hijas y más de una década de denuncias sin resultados alertaron a la población sobre el foco infeccioso que se aloja en la Justicia de Familia.

Quienes debieron pasar por el fuero como denunciantes o denunciados no se sorprendieron con las escuetas explicaciones que desde tribunales se aportaron para justificar todos los años que demoró la Justicia para detener una situación de violencia familiar inocultable. "No se pudo hacer nada porque la víctima no lo denunció", es el criterio por el que la Justicia justifica haberse mantenido inmóvil mientras recibía denuncias e informes periciales que marcaban con contundencia lo que ocurría dentro de la familia dominada por el Monstruo de Mendoza.

En el Fuero de Familia sobran causas iniciadas por madres separadas conflictivamente que denuncian a sus exparejas de abusar contra los hijos. Y los primero que hacen los jueces en estos casos es suspender los encuentros entre los niños y los progenitores denunciados. En muchos de los casos, se termina esclareciendo que la situación de violencia fue una estrategia más en la pelea judicial de dos personas que se están separando poco amigablemente. En estos casos, quienes padecen durante meses una orden judicial que les impide ver a sus hijos hasta que se comprueba que la causa de esa orden es ficticia tienen motivos suficientes para no creer en los jueces.

Este tipo de situaciones son corrientes en los Juzgados de Familia, aunque permanecen ocultas adentro de una olla presión hasta que aparece un monstruo en la tapa de los diarios asustando a la comunidad y cotizando en términos de ganancia política las acciones contra los jueces de los funcionarios del gobierno y los legisladores. Ahora, todos cargan contra la jueza Elsa Galera, quien manejó la última parte de la investigación del monstruo al mismo tiempo que tuvo a su cargo la causa de una nena de dos años que terminó muerta, aparentemente, por los maltratos a la que la sometieron sus padres.

Desde la Legislatura hay una avanzada contra la magistrada, pero no es la primera vez. Sin monstruo de telón de fondo, la jueza Galera ya fue salvada una vez de la destitución por el tribunal que enjuicia el mal desempeño de los jueces. Ahí están la clase política y la magistratura representadas y ambas se las arreglan para no condenar nunca a los jueces con mal desempeño. Las investigaciones sobre magistrados de desempeño sospechoso suelen comenzar con grandes titulares condenatorios de los jueces y terminar con sentencias absolutorias poco explicadas.

Sin embargo esta vez, detrás de la Justicia de Familia hay un Monstruo.

1 comentario :

  1. esta nota relata de manera exacta el papelon que son los juzgados de familia de la provincia y como estan amparados y protejidos mientras que en el camino hay gente que sufre.

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