miércoles, 10 de junio de 2009

Carrió se mata con la boca

"Los pueblos que soportan la mentira sin resistir terminan destruidos", sentenció hoy Elisa Carrió en un acto de campaña en Santa Fe. La líder de la Coalición Cívica lanzó la advertencia tras considerar que "muchos años nos compramos la mentira de que sólo un partido, el PJ, puede gobernar y terminamos con esta guerra de bandas y mafias".

Lilita es diametralmente distinta a los mandamás del PJ. Nadie la acusa por corrupción, ni sus peores enemigos, entre los que no faltaron quienes le investigaron hasta el último rincón de su vida privada. Su existencia en la marquesina de la política se sustenta principalmente en la proyección mediática que consiguió su postura opositora, no construyó ni una pizca de su poder electoral a través del manejo de millones públicos (presupuestos provinciales ni municipales), contradiciendo a los presidentes pos Alfonsín y a todos los presidenciables de hoy.

Elisa Carrió es distinta. Nunca gobernó, mientras los peronistas y sus aliados anotados en la carrera presidencial no estarían en la lista grande sin pasar por un ejecutivo provincial previamente.

Es distinta, pero hay un hilo que la liga a la clase política: en ese núcleo nadie dice la verdad siempre, o lo que es lo mismo todos mienten. Nadie sostiene la línea discursiva más allá de las necesidades coyunturales. Lilita no es la excepción.

"Los pueblos que soportan la mentira sin resistir terminan destruidos", dijo ayer la actual candidata a diputada nacional por la Capital Federal, quien hizo campaña en las presidenciales de 2007 con la promesa de no volverse a presentar en una lista si perdía con Cristina Fernández.

*-¿Qué va a ser de su vida política en caso de no llegar a la Presidencia?
-Voy a ayudar, voy a seguir en la política. No voy a ser más candidata pero voy a ayudar a que una generación sub-45 llegue al poder. Y voy a recorrer como hoy toda la Nación para que esos candidatos sean presidentes.

*Monitor Electoral (blog de campaña 2007 de Clarín)