lunes, 22 de febrero de 2010

Jaque le pone un corralito a la gente

A las patadas, los mendocinos a los que Jaque dejó sin entradas

Para evitar que silben al gobernador Celso Jaque, el gobierno decidió alejar a los mendocinos del acto central de la Fiesta de la Vendimia. El Gabinete estudió todas las trampas posibles para lograr este cometido, hasta que finalmente decidió inhabilitar el sector vip (Malbec) para los mendocinos comunes, a quienes, además, prácticamente excluyó de las gradas del teatro griego Frank Romero Day poniendo a la venta menos de un cuarto de las localidades.



La decisión oficial le costó a cientos de mendocinos perder tiempo haciendo colas en vano, en la puerta de bancos elegidos por el Gobierno para vender unas poquitas entradas. El costo político de la estrategia fue el enojo de quienes perdieron horas esperando para chocar con carteles de localidades agotadas. Para el Gobierno, este precio es menor que el de soportar por tercer año consecutivo una rechifla inocultable hacia el mandatario provincial en su entrada al palco del acto vendimial.



En la tercera Vendimia de Jaque como gobernador el oficialismo exhibió a la vista brutalmente que tiene intereses diferentes a los de los mendocinos. Y que no tiene pluritos en esconderse para seguir con el plan de beneficiar los intereses que lo sostienen, más allá de lo que la gente pida. El divorcio entre Jaque y el pueblo es evidente. Sólo faltaba el blanqueo de la prohibición a la gente de acercarse al mandatario, como les hace la Justicia a los padres que se portan mal con sus hijos que están a cargo de sus ex esposas.