lunes, 8 de marzo de 2010

La mano es chica para tanto sol

El Gobierno de Celso Jaque -sus amigos, sus socios y quienes con el negocian también- está empecinado en tapar el sol con la mano. Se miente solo. Como la mano queda chica ante el febo lo que termina tapando son los ojos del gobierno.



A Jaque la gente lo odia, aunque nadie lo dijera. Los silbidos del Frank Romero Day tienen vida propia, no suenan más leves si se llena la Vendimia de aplaudidores a sueldo o se habla de otra cosa. El abucheo sigue ahí, más odioso que antes.



Entrar al teatro griego con un montón de forajidos rentados como custodios repartiendo trompadas a los periodistas, como lo hizo Jaque el sábado, no va a mejorar la imagen del gobierno. Y si la que tira piñas es la diputada Patricia Fadel, mucho menos. Para cambiar la realidad no hay que pegarle a los periodistas, para cambiar las noticias tampoco, ese es otro negocio.



La del sábado fue de las peores Vendimias de la historia, a tono con la calidad del gobierno que la organizó. Y, aunque Jaque no lo crea, si nadie lo dijera, su gobierno seguiría siendo tan malo como es. Si en lugar de tratar de tapar el sol usara las manos para otra cosa, quién dice, por ahí algo cambia.