jueves, 30 de septiembre de 2010

25 puntos no es nada, Jaque vuelve por Cobos

A poco más de un año de ser vapuleado en las urnas,cuando transita el mejor de los escenarios que se le presentaron desde diciembre de 2007, Celso Jaque volvió a instalar una pelea directa con Julio Cobos en el centro de la agenda. La pelea por la promoción industrial fue el punto de inflexión, el malargüino consideró desde el principio que era su oportunidad para congraciar al gobierno con los mendocinos y comprobó muy rápidamente que la interna radical le limpiaba el camino.

Jaque festejó como loco cuando cerró el acuerdo para incluir a siete departamentos mendocinos en el régimen de beneficios impositivos para industrias. Pero no bien se terminó el champán, se activó la segunda fase del plan de reposicionamiento de Jaque: la confrontación directa con Cobos. En junio del año pasado, la misma estrategia le resultó una catástrofe electoral al peronismo, que perdió por 25 puntos con los candidatos del enemigo.

Con los radicales obsesionados en la interna, desprovistos de una estrategia común para pararse frente al Gobierno, Jaque se adueñó de la iniciativa política a la vez que logró el alineamiento de casi todo el peronismo que no responde al operador Juan Carlos Mazzón, mentor del histórico sector azul que aglutina a intendentes, legisladores y funcionarios provinciales. La disputa interna con los azules es indisimulable, pero se dirime sin perjuicios para la gobernabilidad.

A días de presentar oficialmente la Línea Mendoza, sello con el que irá a la pelea interna con los azules por las candidaturas de 2011, Jaque salió a provocar un enfrentamiento mediático con el vicepresidente. Lo acusó de fogonear la demanda pampeana ante la Corte Suprema contra la promoción industrial.

"Lo importante es que yo estoy defendiendo los intereses de Mendoza", enfatizó el gobernador con la intención de contrastar los objetivos de su misión con los que le endilga a la de Cobos. Pero el ataque al radical no se quedó ahí, Jaque también culpó a su antecesor por el conflicto con los médicos, que mantiene paralizada la atención de los centros públicos de Salud.