domingo, 5 de septiembre de 2010

Guiado por los sondeos, Cobos apuesta a una campaña encubierta sin dimitir al Gobierno

En el peor momento para sus aspiraciones presidenciales desde que rompió con el kirchnerismo, Julio Cobos descartó renunciar anticipadamente a la vicepresidencia y aplazó hasta el año que viene la oficialización de su postulación a la Presidencia, entre los ejes de su estrategia para mantenerse con vida hasta el final de la carrera electoral. Fiel a su estilo, el mendocino seguirá las líneas de acción que miden mejor en las encuestas encargadas por su sector, entre las que aparece una que le adjudica una intención de voto del 16% contra el 2% de Ricardo Alfonsín, su rival interno en la UCR.

"Después de consultar una encuesta que se realizó en ocho ciudades del país, y de varios focus groups abocados a esta cuestión, la conclusión que sacaron sus asesores es que si el mendocino deja la vicepresidencia podría verse muy perjudicado. Los resultados de los sondeos le dieron que la sociedad lo castigaría por abandonar el puesto para el que fue electo, más allá de que esté enfrentado a los K", escribió Nicolás Wiñazki en Clarín.

En la estrategia de Cobos, permanecer en el Ejecutivo implica mantener el encubrimiento de las acciones de campaña bajo el paraguas del ejercicio institucional de la Vicepresidencia. Según sus especulaciones, en este momento caería tan mal el blanqueo de la candidatura como la dimisión al cargo para el que fue electo en 2007, junto a Cristina Fernández.

"No soy candidato. No estoy en campaña. Puede haber gente de espacios políticos que están respaldando mi candidatura, pero cuando tome una decisión voy a informar al respecto", sostuvo el ex gobernador de Mendoza en línea con la estrategia moldeada en función de las tendencias resultantes de las encuestas.

La encuesta de la esperanza cobista
Además del efecto negativo de la renuncia, en los sondeos que guían el sentido de su andar hacia la candidatura Cobos encontró motivos para reavivar sus aspiraciones electorales, debilitadas por la consolidación del poderío de su rival interno Ricardo Alfonsín, quien además de gozar el nivel más alto de imagen positiva cuenta con el apoyo del aparato del partido radical.

El columnista político de diario Uno, Andrés Gabrielli, reveló que una encuesta de la consultora internacional Mori (1.053 casos en todo el país) para el equipo de campaña del vicepresidente, constató una gran disparidad entre los porcentajes de intención de voto y los de imagen positiva de los candidatos. Si las elecciones fueran hoy, Cobos aplastaría a Alfonsín ubicándose en el segundo lugar, a 8 puntos porcentuales de Néstor Kirchner.

En materia de imagen positiva, el hijo del ex presidente y el vicepresidente están cabeza a cabeza: "Alfonsín 44% y Cobos 43%, aventajando por poco a la presidenta Cristina Fernández (42%), el gobernador Daniel Scioli (40%) y Néstor Kirchner (39%). Ahora bien, cuando se consulta específicamente por la candidatura presidencial para 2011, Kirchner encabeza las preferencias con 24%, Cobos le sigue con 16% y tercero figura Mauricio Macri con 11%. Alfonsín queda relegado a un octavo puesto con el 2% de preferencias", consignó Gabrielli.