miércoles, 29 de junio de 2011

Jaque es una mochila pesada para Paco Pérez

Las rechiflas al gobernador Celso Jaque durante la reinauguración del estadio Malvinas Argentinas simbolizan todos los motivos que tuvieron la presidenta Cristina Fernández y los integrantes de la fórmula del PJ para la Gobernación para dejar al mandatario totalmente afuera de la campaña electoral. Como siempre que se mostró ante mucho público desde que fue electo gobernador, Jaque fue silbado con ganas por buena parte de la concurrencia a la fiesta que organizó el gobierno para capitalizar a su favor la remodelación del estadio que exigió la Copa América.

Francisco Paco Pérez vivió en carne propia la experiencia de ligar silbidos arrastrados por Jaque, algo que lo atemorizó desde que fue ungido como número uno del PJ para las elecciones y que lo llevó a hacer fuerza para que el gobernador se quedara afuera de la lista de diputados nacionales del oficialismo, como finalmente ocurrió.

El diario Los Andes describió la situación así: "Al momento de reconocer a los deportistas locales, los animadores Martín Lubowiecki y Ornella Ferrara llamaron al gobernador Celso Jaque y al candidato del oficialismo para las próximas elecciones para que hagan el acto formal. En ese momento, desde las gradas bajaron varios silbidos que luego se repitieron cuando se los volvió a mencionar. El mismo rechazo del público se escuchó cuando la cara del gobernador apareció (varias veces) en el video proyectado desde la pantalla". Leé más en Los Andes

El candidato explotó al máximo los réditos mediáticos de ser el ministro de Infraestructura que cortaría las cintas del remozado estadio, poniéndole la cara hasta en el canal de deportes de Fox a un discurso impregnado de kirchnerismo. "Estamos recuperando el estadio después de 33 años", dijo, como si desde entonces el Malvinas estuviese clausurado. El escenario se restauró con $45 millones, en función de las exigencias de la organización de la Copa América, en muchos casos contradictorias con las de los torneos habituales del fútbol nacional o local que ocupan el estadio.

Para la inauguración, el Gobierno organizó un gran evento con Diego Torres y Martín Palermo en la nómina de contratados, que también incluyó a la banda El Choque Urbano. Si en la televisión fue Paco Pérez el que salió a capitalizar réditos de la obra, en el estadio compartió cartel con Jaque y reafirmó por qué tiene que despegar la campaña de la figura del actual mandatario.

Jaque no pudo jamás en su gestión hablarle a una multitud en el estadio o el teatro griego. Desde la primera Fiesta de la Vendimia bajo su ala experimentó operativos antisilbatina, que fracasaron recurrentemente. El público de la reinauguración del estadio volvió a exponer el grado de impopularidad del mandatario que queda en evidencia cada vez que sale ante una concurrencia multitudinaria.

Por eso se quedó afuera de las listas, nadie con interés de ganar las elecciones en Mendoza consideraba conveniente llevar a Jaque de candidato a diputado. Ni la gente de Paco y mucho menos la de Cristina. Aún excluido del proceso electoral, el gobernador será una mochila pesada para la campaña del oficialismo en la provincia, que tiene como principal argumento a favor el arrastre de votos de Cristina Fernández.