domingo, 6 de diciembre de 2009

Otra vez la coyuntura favorece a Cleto



Con la nueva composición del Senado, son altísimas las probabilidades para que el vicepresidente Julio Cobos tenga que repetir que su "voto no es positivo", si es que no cambia la fórmula por un "voto negativo" directamente. Se estima que ya no será una rareza que el presidente de la Cámara Alta tenga desempatar votaciones reñidas entre el oficialismo y la oposición.



El kirchnerismo tiene ahora 32 miembros propios y tres aliados considerados incondicionales por el presidente del bloque Miguel Ángel Pichetto: el neuquino Horacio Lores y los dos fueguinos, José Martínez y María Eva Díaz. Igual número suman los partidos que conforman el conglomerado opositor.



Mientras los dos peronistas pampeanos -Rubén Verna y María Higonet- armaron rancho aparte, con lo cual tienen la potestad de volcar las votaciones par uno u otro lado. Con todos los senadores sentados en sus bancas, para aprobar un proyecto se necesitan 37 votos.



No obstante, como las ausencias son moneda corriente en las sesiones del Senado, sobre todos en aquellas en las que no tienen temas de interés mediático de por medio, la situación de empate en las votaciones está más cerca que nunca en la historia desde 1983 hasta estos días.



Cobos le debe a la posibilidad de desempatar una votación en el Senado su presente político y su posicionamiento como uno de los presidenciables con más chances de suceder a Cristina Fernández, según los estudios de diversas encuestadoras. Sin el voto "no positivo" a la resolución 125 que fijaba las retenciones móviles a los granos que se exportan el mendocino no sería hoy uno de los máximos referentes del conglomerado opositor.