viernes, 15 de enero de 2010

Chile siempre estuvo cerca

Con un sistema político ni parecido al de Argentina, en Chile los electores deciden a quién votar por algunas causas similares a las que mueven al electorado argentino en general y al mendocino en particular.



La inseguridad, la perpetuación en los cargos, la corrupción, que se vayan todos suena fuerte en las calles de Santiago. El principal beneficiario del grito es el empresario Sebastián Piñera, candidato de la derecha. La mayoría de sus votantes no lo quieren ni confían tanto en él como odian al candidato del oficialismo, Eduardo Frei, ex presidente de Chile.



La presidenta Michel Bachelet deja el gobierno con más del 65% de popularidad, sin posibilidad de reelección, pero no puede transformar esa aceptación en votos para el candidato de la Concertación oficialista. La investidura presidencial, el recato institucional y todo eso que los chilenos invocan y los argentinos envidian se prendió fuego en la última semana de la recta electoral. La presidenta salió a pelear cuerpo a cuerpo con Piñera. Dijo que es incompatible la Presidencia con el negocio.



Piñera aseguró que se desprendería de sus negocios antes de ser presidente, cosa que no cumplió. Ahora dice que lo hará si es electo.



Chile es tan distinto que se parece a Mendoza.