martes, 30 de marzo de 2010

El plan de Cobos para neutralizar al aparato


En un escenario con múltiples amenazas, Julio Cobos ya activó un plan para neutralizar la que más le preocupa: una potencial movida del aparato de la UCR para desplazarlo de la candidatura presidencial.



Frente a los globos de ensayo que suelta el aparato para instalar candidatos alternativos al vicepresidente, Cobos reunió a su tropa para plantear la necesidad de construir una alternativa plural, cuya columna vertebral sea la Unión Cívica Radical. Hasta ahí, nada del otro mundo.



La jugada clave del mendocino pasa por conseguir que el candidato presidencial de la alianza electoral que comande el radicalismo se defina por medio de una elección nacional abierta a los afiliados de los partidos que se integren al frente y a los ciudadanos sin fichajes partidarios.



Cobos tiene motivos para desconfiar. Primero apareció Ricardo Alfonsín como potencial rival auspiciado por el jujeño Gerardo Morales. Y en los últimos días se destapó Ernesto Sanz, quien apeló a la vieja fórmula de los políticos que no están listos para encarar una candidatura pero sospechan que pueden estarlo en poco tiempo. "Como a todo hombre político", respondió a una radio porteña cuando le preguntaron si le gustaría ser candidato a presidente.



Cobos hará todo lo que esté a su alcance para evitar que la definición del candidato radical quede en manos de los órganos partidarios o se someta a una elección interna reservada sólo para afiliados. Ambos escenarios amenazan su postulación, mientras que una interna abierta lo catapultaría como candidato, al menos así sería si no hay cambios bruscos en los actuales posicionamientos.



El plan de Cobos, además, contempla la definición de un núcleo básico de políticas de Estado que sea consensuado por todas las fuerzas políticas con expectativas en 2011. Líneas de gobierno que no dependan de quien gane las elecciones. Dentro del radicalismo fue designado Raúl Baglini, tan respetado por Cobos como por la conducción de la UCR, para coordinar el diseño de un plan de gobierno. El vicepresidente pretende que el PJ acuerde un programa propio para luego establecer una serie de políticas independientes de la coyuntura.



Cobos no descarta sumar una pata peronista al frente comandado por la UCR, es más, considera que sin ese elemento se pueden ganar los comicios pero se compromete la gobernabilidad. No obstante, ya no cree en la viabilidad de una Concertación entre partidos como la que intentó hacer en 2007 con Néstor Kirchner o como la que gobernó en Chile desde la caída de Pinochet hasta los últimos días, un modelo de alianza que siempre fue admirado por Cobos.



Hoy el vicepresidente apuesta a construir la pata peronista del frente radical con la incorporación algunas figuras con pasado peronista que están al margen del kirchnerismo y de las corrientes disidentes que se disputan el legado de Perón. El diputado nacional mendocino Enrique Thomas estaría decidido a seguir a Cobos si se impone su estrategia, aunque su peso específico a nivel nacional no es significativo. A Cobos le gustaría sumar al ex ministro de Economía, Roberto Lavagna.