miércoles, 28 de abril de 2010

Cómo evitar a Racconto en la Asamblea Legislativa desvela al Gobierno de Jaque


El sábado en la mañana, Celso Jaque irá a la Legislatura a inaugurar el periodo de sesiones ordinarias y, como marca el protocolo, quien tiene que recibirlo es su nuevo enemigo: el vicegobernador Cristian Racconto. Mientras en el cuarto piso de la Casa de Gobierno agudizan el ingenio para encontrar la forma de presionar al número dos para que no vaya ese día a trabajar, Racconto redobló su apuesta de distanciamiento del jaquismo criticando al mandatario y asegurando que no va a renunciar a su cargo hasta que termine su mandato.

Aunque parece imposible, en el Gobierno usarán todos los instrumentos a su alcance para intentar que el vicegobernador no esté al frente de la Legislatura el Día del Trabajador, confió una fuente con llegada directa al mandatario provincial apelando al off the récord "para no ser protagonista de una novela insólita", esgrimió. Desde el Ejecutivo le harán saber a Racconto que, según creen, su ausencia sería lo mejor para la institucionalidad de la provincia, al mismo tiempo que aliviaría el operativo castigo que se le viene al vice después de denunciar por espionaje al propio gobierno.

Un botón de muestra de la munición que recibirá Racconto sino hace un gesto como el que pretende -sin demasiado crédito sobre el resultado favorable- el Ejecutivo lo cosió el martes el intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham. "Esperemos que no se convierta en un Cobos en potencia", declaró el cacique hiperkirchnerista y crítico "constructivo" de Jaque.

Lo que saca a los moradores del cuarto piso es que nada de lo que diga Jaque en el discurso inaugural del ejercicio parlamentario será más importante el sábado -por lo tanto, en los diarios del domingo- que el cruce con el vicegobernador antes de introducirse en la sala de sesiones del Palacio Legislativo de Sarmiento y Patricias. Y sus especulaciones apuntan a que Racconto está decidido a canalizar su subsistencia futura en la política por la vía de la oposición al Gobierno, para lo cual ya viene distanciándose de las decisiones de Jaque desde hace unos meses.

El mayor temor del Ejecutivo es que el vice planifique un sábado de gloria para esa estrategia, consagrado por la demostración pública definitiva de su salto a la oposición. Entonces, los dardos que Jaque piensa dirigir a la Juticia, a los medios y, principalmente, a Cobos morirán entre las paredes del recinto de sesiones de la Casa de las Leyes.