miércoles, 21 de abril de 2010

Crónica de una contaminación anunciada


La empresa señalada por el Gobierno como causante de la contaminación con mercurio del agua que alimenta a dos plantas potabilizadoras habría violado las normas deliberadamente sin ser detectada, a pesar de que tenía antecedentes que justificaban un riguroso control por parte de las autoridades. Desde 2008 la industria generó problemas con la deposición del mercurio, mientras que en 2006 un derrame de 500 litros de ácido clorhídrico motivó la evacuación de dos escuelas y varias viviendas cercanas a la planta.

De acuerdo a la denuncia que ayer difundió el secretario de Ambiente, Guillermo Carmona, desde el predio de la industria Keghart, en Luján, se vertió mercurio a la red cloacal de forma clandestina. Si fue así, la empresa violó por segunda vez en siete meses un plan de manejo de ese tipo de residuos que le impuso la Secretaría de Ambiente después de detectar en sus dominios un nivel inadmisible de mercurio.

La irregularidad se hizo notoria recién cuando el mercurio entró en contacto con el agua del canal Cacique de Guaymallén antes del ingreso a las bocas que abastecen a las plantas potabilizadoras Alto Godoy y Benegas. Previamente, ningún ente de control actuó para evitar la evacuación de efluentes por vías clandestinas desde la unidad industrial ubicada en Besares y Paso, de La Carrodilla, a la vera del cauce.

Carmona recordó una suspensión de actividades que se le aplicó en 2008 a la planta ante la detección de pasivos ambientales, medida que fue levantada cuando la empresa subsanó la irregularidad, afirmó. Sin embargo, según la Resolución Número 538 emitida el 25 de setiembre de 2009 por la secretaría comandada por Carmona, Keghart incumplió los planes de remediación exigidos por la autoridad ambiental, por lo que se dispuso la clausura del establecimiento. El problema entonces fue la detección de una cantidad de mercurio inadmisible en el suelo lindante con el canal Cacique.

Si se confirma la hipótesis divulgada ayer por el Gobierno, siete meses después de esa clausura la empresa desatendió la imposición de Ambiente y destinó efluentes con mercurio clandestinamente a la red cloacal, sin que ningún organismo de control se lo impidiera. Recién cuando se colapsó la cloaca y los líquidos que contenía se mezclaron con el agua que pasó del cauce a los conductos de las potabilizadoras quedó en evidencia el peligroso manejo, según Carmona, premeditado de los residuos de mercurio por parte de la industria.

En este caso, el funcionario de Ambiente descartó de plano que las circunstancias que provocaron la contaminación obligando a suspender el suministro de agua potable a bastas zonas del Gran Mendoza fueran consecuencia de un accidente, como lo fue el derrame de ácido clorhídrico que se produjo el 12 de junio de 2006 en la misma planta de Luján. Entonces, la alarma ambiental que preocupó a los vecinos de Miraflores y 20 de Junio se produjo por la rotura de un tanque, según explicaron en su momento fuentes de la empresa.

Leé: El mercurio contaminó la interna del Gobierno

"Compromiso con el medio ambiente"

En su página web institucional, Keghart resalta el compromiso de la compañía con el medio ambiente afirmando que "elabora productos que puedan ser fabricados, transportados, usados y desechados con seguridad". Leé lo que dice la empresa al respecto.