jueves, 13 de mayo de 2010

Arde la guerra oficial contra "Racobos"

"Racobos" llaman al vicegobernador Cristian Racconto en esferas del Ejecutivo provincial desde que ventiló que sospecha de una operación de espionaje en su contra organizada desde el seno del Gobierno. El beligerante escenario planteado en el palacio gubernamental de Peltier 351 determinó que el segundo de Celso Jaque ni se acercara a la sede de la Administración a pesar de haber quedado formalmente a cargo de la provincia mientras el gobernador viajó a Buenos Aires.

Raccontó acostumbraba a ocupar el despacho del cuarto piso asignado al primer mandatario provincial cuando Jaque salía de Mendoza. Si bien en ausencia del gobernador la conducción real de la gestión la ejerció siempre Alejandro Cazabán, desde la Secretaría General de la Gobernación, el vice no se perdía oportunidad de reemplazar, aunque fuera de manera testimonial, al mandatario.

Estos son otros tiempos para el presidente del Senado. Un fuerte núcleo del oficialismo admite sin vueltas la intención de promover un juicio político contra Racconto después de probar que el espionaje "fue un invento de Racconto para instalarse como figura de la oposición", como acusaron públicamente los intendentes Alejandro Abraham, de Guaymallén, y Rubén Miranda, de Las Heras, quien es además presidente del PJ mendocino.

Las más altas autoridades legislativas del peronismo, al igual que muchos referentes del partido en ese ámbito, tampoco pueden disimular su rencor hacia el vicegobernador. Como creen que la comisión especial conformada en la Casa de las Leyes para investigar la denuncia de Racconto concluirá que "el espionaje fue un invento", consideran factible que el caso desemboque en la destitución del vice.

Racconto actúa como oficialista

Racconto no dejó de actuar en nombre del Gobierno por más que fue aislado por completo de la agenda del Ejecutivo y declarado enemigo por los legisladores del oficialismo. El martes asumió una negociación con Amuppol (la mutual de los policías), que mantenía una carpa de protesta frente a la Legislatura, mientras estaba formalmente a cargo de la Gobernación.

El vicegobernador sostuvo la postura del Ejecutivo frente a Omar Alcalde, líder de la entidad, logrando que se levantara la carpa al término de la charla. "Para abrir un canal de diálogo con el ministro (de Seguridad, Carlos Aranda) tienen que suspender la protesta", le advirtió Racconto al titular de Amuppol al mismo tiempo que se comprometía a gestionar un encuentro con el funcionario si se levantaba la carpa de la peatonal.

El reclamo cesó no bien terminó el diálogo entre el vice y Alcalde, mientras que unas horas más tarde se concretó una reunión entre el dirigente y Aranda, en el despacho del jefe de la cartera de Seguridad. Racconto filtró su actuación como mediador a la prensa, mientras que desde el ministerio lo descalificaron asegurando que "Aranda no habló con el vicegobernador" y que "la convocatoria a Amuppol ya estaba planteada con anterioridad a la visita de Alcalde a la Presidencia del Senado.