sábado, 15 de mayo de 2010

Represalia de Brasil: dejaría de comprar vino argentino por las restricciones de Moreno

Si bien el Gobierno busca desesperadamente poner paños fríos, nada parece detener la andanada de críticas contra la idea de Guillermo Moreno de cerrar la frontera para ciertos alimentos y bebidas. Ayer, las quejas se transformaron en advertencias formales: Brasil apuntó contra el vino argentino como primera víctima en caso de que se efectivice la medida; y los empresarios uruguayos ya le piden a su gobierno que aplique la Ley del Talión.

“Imagino que acá no se va a importar más vino porque tenemos fabricación nacional. ¿Cómo la pueden pasar los mendocinos? También se habla de jugos”, advirtió ayer el secretario de Relaciones Internacionales de la Federación de la Industria de San Pablo (Fiesp), Fernando Bessa.

Según trascendió en un principio, el polémico secretario de Comercio Interior pretendía prohibir el ingreso de alimentos que se fabriquen en el país. Luego, en medio de intrigas dentro del gabinete porsupuestas, el Gobierno decidió flexibilizar un poco la medida para elaborar un esquema de importaciones consensuadas.

La polémica se desató en vísperas del viaje de la presidenta Cristina Kirchner a Madrid, donde el martes participará en la VI Cumbre América Latina y el Caribe-Unión Europea (UE). Allí, podría recibir en persona los planteos que se oyeron el jueves en el Congreso de boca de los embajadores de la UE.

Si bien sus alcances aún no están definidos, frente a una medida que parece inevitable, el empresario paulista Bessa relató que sus pares están “un poco preocupados porque realmente el Mercosur tiene que ser algo abierto y que sirva a los dos países”. En declaraciones reproducidas por DyN, Bessa admitió: “Todavía no tenemos las medidas como oficiales”; aunque consideró que “cuando lo sean, las posiciones serán más duras”. “El Mercosur tiene que ser algo abierto y que sirva a los dos países”, consideró.

La amenaza paulista no es menor: el año pasado, el mercado brasileño representó el sexto destino exterior de vinos argentinos, con ventas que superaron los US$ 40 millones, según datos oficiales del Instituto Nacional de Vitivinicultura.

Fuente: Perfil