domingo, 17 de octubre de 2010

Cómo se inventó al minero bígamo

Al "Doctor" le da vergüenza. Sus 32 compañeros de cautiverio en la mina San José lo reconocen por el aporte de sus conocimientos sanitarios, pero el mundo lo sospecha como el minero bígamo. Yonni Barrios -"el minero picaflof, como lo bautizaron algunos títulos de los medios- no es ni doctor ni bígamo, las apariencias engañaron.

Entre los 33 mineros de Atacama era el que más conocía de medicina, aunque compararlo con un médico es lícito sólo en la desesperación del aislamiento incierto en una cueva a 700 metros de profundidad. Para los medios reunidos en torno al cautiverio no había nada más vendedor que la historia de un bígamo bajo tierra y dos mujeres agarrándose de los pelos en la superficie por él, aunque comparar a Yonni con ganador de mujeres sólo es lícito para justificar los viáticos de los trabajadores de prensa.

Yonni estaba separado de Marta Salinas desde mucho tiempo antes de quedar atrapado en la mina, aunque nunca se divorció legalmente. Su mujer ya era Susana Valenzuela, quien aparece como amante en los medios, también, desde tiempo antes del derrumbe del 5 de agosto.

Cuando el minero quedó atrapado y empezaron las compensaciones monetarias y los reconocimientos materiales para los familiares, Marta dejó el orgullo de lado e hizo valer los papeles que la erigían en la esposa legal, a quien correspondía cobrar todo lo que fuera para Yonni. Mientras tanto, Susana entendió que legalmente si su amor no saliá de la mina ella no tendría derechos a percibir indemnizaciones ni premios.

Marta cobró lo que le correspondía por ser la esposa legal del "Doctor", mientras Susana afiló la verba para atraer los cachet de los medios de comunicación. Yonni salió del pozo tan ermitaño como antes de vivir el prolongado encierro. La dejó a Susana seguir hablando de sus intimidades como amante, al mismo tiempo que ratificó que ella era la única mujer.

El rescate de Yonni Barrios