jueves, 12 de mayo de 2011

"Aerolíneas Argentina tiene que ser para todos no solo para los que trabajan ahí"


La presidenta Cristina Fernández blanqueó la extorsión del líder de la CGT Hugo Moyano y, dentro de un organizado contraataque a la central obrera, le apuntó a la compañía aérea reestatizada, que maneja Mariano Recalde, en nombre del Estado y designado por la Mandataria. El hijo del abogado histórico de la CGT Héctor Recalde, actual diputado nacional y operador estrella de Moyano.

En José C. Paz cerró filas con uno de los pesos pesados del grupo de los Barones del COnourbano, el intendente de la localidad Mario Ishi. Le dijo que Néstor Kirchner lo apreciaba por su lealted, "una moneda que escasea", resaltó la Presidenta y fue aplaudida por Daniel Scioli, sentado al lado de Ishi unas horas después de que Clarín titulara que la CGT había acordado apoyar a Sergio Massa para gobernador de Buenos Aires.

Los paros en Aerolíneas y en el sector petrolero fueron comidilla mediática contra la gestión de Cristina Fernández en los últimos días. Hasta que la Presidenta decidió hacer público que se trataba de una extorsión del líder cegetista. Cristina no rompió con el movimiento obrero, sólo puso en caja a sus dirigentes, quienes se desbocaron tras la muerte de Néstor Kirchner.